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María
Montessori ideó este sistema a principios de
siglo a partir de la observación científica
de la actividad del niño.
Niños de diversas nacionalidades y de diferentes
capacidades cognitivas. Comprobó su potencial,
descubrió sus necesidades y su naturaleza. Su
gran capacidad de concentración y su amor por
el trabajo que escogido espontáneamente lo lleva
a cabo con alegría, la alegría de aprender
haciendo.
Ella
consideraba que los primeros años de vida del
ser humano son básicos en el desarrollo de su
futuro potencial como persona.
Observó
que los niños desde su nacimiento hasta los 6
años, absorben sin esfuerzo todos los elementos
necesarios para su desarrollo al interactuar con su
ambiente, por lo que desarrolló el concepto de
"AMBIENTE PREPARADO",
que consiste en el arreglo ordenado de materiales educativos
o de desarrollo en una atmósfera no competitiva
en las que el niño encontrará los elementos
y actividades apropiadas para satisfacer y estimular
todos los aspectos necesarios para su desarrollo. En
la interacción con el ambiente surgen en el niño
su creatividad, iniciativa, autodisciplina, independencia,
orden y seguridad en sí mismo. Es
importante conocer las características y necesidades
de cada una de las etapas de desarrollo por las que
atraviesa el niño en su crecimiento para que
en base a estas características se estructure
el ambiente que las satisfaga. En este sistema el principio
fundamental de libertad obedece a una libertad con "limites"
orientados al respeto de sí mismo y del ambiente
físico y social.
En
este tipo de educación activa, el papel del educador
es secundario, es un guía o facilitador, para
lo cual necesita prepararse internamente, reconociendo
ser una persona en crecimiento continuo y en lo externo
capacitándose metodológicamente.
El proceso de la formación Montessori es dinámico
y contínuo donde guía (educadora) ambiente
preparado y el niño interactúan en una
estrecha relación.
La
metodología se basa en la capacidad del guía
para observar y conocer al niño.
"
Nuestro objetivo no es solamente que el niño
comprenda y aún menos forzarlo a memorizar, sino
tan solo tocar su imaginación para entusiasmarlo
hasta su interior más profundo."
María
Montessori |